La madrastra, Addyson, habla por teléfono con su esposo cuando su hijo Billy la toca inapropiadamente. Ella le dice que su relación ha terminado, y aunque él expresa su amor, ella insiste en que deben separar sus vidas. Billy propone dejar la escuela si ella se divorcia, pero ella se niega. Más tarde, él intenta acercarse nuevamente, pero ella lo frena. Pese a las advertencias, Billy sigue insistiendo y la situación se vuelve más complicada, con interrupciones por llamadas telefónicas.