Mi hijastro cree que puede follar con quien quiera, pero le tengo noticias: ¡soy la única mujer que necesita en su vida! Como su madrastra, me encargo de que mi dulce bebé esté siempre satisfecho y cómodo. Como buena madre, me aseguro de que su polla esté cuidada las 24 horas. Al principio, era de lo más raro tener la polla de mi hijastro dentro de mi boca. Pero cuanto más chupaba su palpitante miembro, más conectada me sentía con él. ¿Está mal excitarse tanto chupándole la polla a tu hijastro? ¿Me convierte esto en una mala madrastra? Viendo lo cachondo que estaba por mí y lo mojada que me ponía el coño, me da igual si está mal o no…