Llevabas todo el año deseando ir al campamento de hockey. Era tu último gran impulso antes de las pruebas universitarias y nada te impediría conseguir una beca y, con el tiempo, convertirte en profesional. Lo único es que tu hermanastra Meana quiere ir al campamento de intercambio de biología marina en Tailandia. Tus padres dicen que solo uno de vosotros puede ir. Qué lástima, qué pena. Su viaje es solo una excusa para que las chicas guapas vayan a Tailandia de fiesta, y tú, de verdad, vas en serio con lo del hockey profesional. Así que te sugiere que lo intercambies. Sí, claro, como si tuviera algo que de verdad quisieras. Pero entonces te enseña las tetas y te das cuenta de que no tienes el talento para ser profesional, que el hockey es solo un pasatiempo estúpido y que harías cualquier cosa, CUALQUIER COSA, por follarte a tu hermanastra.