Ya se acercan las fiestas, así que pensé en ver cómo está mi hijastro. Resulta que se ha sentido un poco decaído porque aún es virgen… Es muy guapo, no veo por qué las chicas no saldrían con él. Quizás si le doy un poco de confianza, salga de su caparazón… ¡Eso es! ¡Voy a hacer realidad mi propósito de Año Nuevo! Siéntate y relájate, cariño… Mamá está a punto de revolucionarte el mundo.