Mi adorable hijastra Juniper ha estado muy triste y frustrada últimamente. Las chicas del colegio se han metido con ella porque nunca ha tenido sexo, y eso la deprime muchísimo. Pensé que no podría ayudarla, pero cuando sus ojos llorosos me miraron mientras su garganta virgen se atragantaba con mi polla experimentada, supe que solo necesitaba una oportunidad para demostrar que podía ser tan traviesa como sus amigas. Antes de que vuelva al colegio, le abriré las piernas y le mostraré lo que se ha estado perdiendo. ¡Después de que se trague la leche de su padrastro, esas chicas no volverán a meterse con ella!