Papá llegará pronto a casa, pero Leo quiere quedarse con su madrastra, Laura. Ella prefiere que salga con amigos, pero empiezan a coquetear. Aunque Laura intenta establecer límites, se sienten atraídos y continúan en su habitación. Juegan a un juego de palabras, pero la tensión entre ellos aumenta, llevándolos a situaciones más íntimas, mientras luchan por mantener el control.