Destiny no quiere nada más que ser preñada, y conoce al hombre perfecto para el trabajo: su padrastro, Jovan. Cuando escucha a Destiny explicárselo, Jovan se siente un poco mortificado. Es un buen tipo, y los buenos tipos no se follan a sus hijastras, y mucho menos se corren dentro de ellas para dejarlas embarazadas. Sin embargo, cuando ve lo insistente y decidida que es Destiny por correrse, no puede evitar que se le ponga dura. Ella le frota la polla y se frota contra él, sintiendo cómo se pone más duro con cada giro de sus dulces caderas. La traviesa sabe que tiene a su papi justo donde lo quiere, y si usa su boca para endulzar el trato un poco, tendrá su polla profundamente dentro de su coño mojado en un instante. El plan funciona, y pronto Destiny y Jovan están en su habitación. Jovan no puede creer que vaya a follar con su hijastra, pero su mente cachonda y sus palabras sucias lo están volviendo loco, y sabe que nunca tendrá la oportunidad de follar con una jovencita tan atractiva como Destiny. Sus labios vaginales envuelven la polla de Jovan de una manera hermosa, y él la estira más y más con cada poderosa embestida. Nadie puede enterarse de esto porque si lo hicieran, se volverían locos. Ningún padrastro debería follar a su hijastra mientras ruegan por ser preñada. La naturaleza jodida de esto solo pone a la pareja tabú aún más cachonda, y hace que Jovan se folle a su dulce chica con más fuerza. Cuando ya no puede aguantar más la carga, se asegura de no retirarse porque va a disparar su semen lo más profundo posible dentro de Destiny, y necesita asegurarse de que reciba hasta la última gota posible. A la chica cachonda le encanta la sensación de tener las paredes pintadas con la carga caliente de su padrastro, y se asegura de guardar todo lo que puede dentro de ella.