Gia tiene grandes planes para su fiesta del Día de la Independencia, pero necesita mejorar su conocimiento del país, y su padrastro, Juan, no está impresionado. Gia debe repasar sus estudios si quiere tener su fiesta. Sin embargo, tiene una forma diferente de convencer a su padrastro de que se merece una fiesta. Si puede lograr que piense con su polla, sabe que podrá hacer lo que quiera. Muestra sus tetas, y Juan ya se excita. Sin embargo, sabe que está mal y es capaz de dejar de lado sus pensamientos sucios. No es tan fácil cuando Gia encuentra a Juan solo en su habitación. Muestra su bikini para la fiesta y hace un pequeño striptease para su padrastro. Desliza su polla entre sus gruesos muslos y continúa tentándolo. Finalmente, Juan ya no puede resistirse a su hijastra y la encuentra en la cocina. Toma la iniciativa esta vez y la agarra, atrayéndola contra el suyo. Él la penetra con fuerza; ella lo deseaba con la misma intensidad y ansiaba que su padrastro finalmente la penetrara. Es una experiencia tabú, y ambos saben lo jodido que es, pero ambos solo quieren seguir adelante. Gia quiere la carga de su padrastro, así que cuando él ya no puede contenerla, se arrodilla para que le cubra la cara con una enorme masa pegajosa.